LA GESTIÓN DE LAS PERSONAS EN LA INDUSTRIA 4.0

  Creo que la mayoría de nosotros hemos visto y seguramente vivido ese momento burocrático y administrativo dentro de las empresas en donde un documento u orden de trabajo era redactado por una persona, supervisado por otra, sellado por una tercera, aprobado por otra diferente, y en último lugar alguien lo introducía en algún tipo de archivo maestro o carpeta tipo A-Z para jamás volver a saber nada de él. Obviamente ese papel recorría en apenas unos días una distancia nada desdeñable dentro de un mismo edificio o incluso entre varios con las conocidas valijas internas. Esto, que a día de hoy todavía es una práctica habitual, en algunas de las empresas de nuestro entorno, choca frontalmente con esas políticas de papel cero, todo digitalizado, todo en la nube, etc… que de una manera u otra están ya presentes en las empresas. El sector industrial está metido de lleno en un proceso de transformación de sus procesos productivos y de sus modelos de gestión. Este cambio, motivado por las mejoras tecnológicas y la transformación digital entre otros aspectos, hacen que dentro de la gestión de personas en las empresas nos encontremos nuevas formas de trabajo y nuevas ocupaciones para lo cual, desde los departamentos de Recursos Humanos hemos de estar preparados. En los planes estratégicos de grandes empresas, o incluso de Pymes, cada vez es más habitual encontrar apartados enteros dirigidos hacia esa llamada transformación digital que han de ayudar a posicionarse a las empresas en el mercado actual. Bajando a “nivel de usuario” para poder implantar esa planificación estratégica, hemos de mirar a nuestro alrededor y ver si...

LA NECESIDAD DE CONECTAR A LAS EMPRESAS Y LAS PERSONAS

  En un entorno socio económico como el actual, podría parecer sencillo realizar procesos de selección con un éxito más o menos garantizado. Es fácil pensar que, con unas tasas de desempleo elevadas, en un momento en que la economía se acelera y crece, la incorporación al mercado laboral debería ser cuestión “de coser y cantar”. Nada más lejos de la realidad. Son muchos los procesos de selección que a día de hoy, se quedan vacantes por no poder encontrar a las personas que reúnan los requisitos necesarios para desempeñar el puesto de trabajo que se está seleccionando. Cuando se decide poner en marcha un proceso de selección, uno de los aspectos más importantes para que el mismo tenga éxito, es tener claro cuales han de ser las competencias que requiere ese puesto de trabajo. Hablar de competencias profesionales hoy en día, no es hablar de titulaciones académicas, no es hablar de experiencia en un puesto de trabajo, no es hablar de realizar determinadas funciones recogidas en una descripción de puestos de trabajo que no se ha revisado en los últimos 6 años. Las empresas necesitan incorporar a sus equipos personas que traigan en su “mochila profesional” vivencias, competencias y logros que les hagan diferentes, que les hagan destacar por encima de la media. Aquellas personas que se limitan a cumplir las funciones para las que han sido contratados, lamentablemente no podrán optar a una de las vacantes que las empresas a día de hoy están solicitando. Se necesitan personas que arriesguen, que piensen, que vean más allá de la montaña de papeles que tienen delante. Existe un miedo...

PYME vs COMPLIANCE PENAL.

Todo empresario, en algún momento de reflexión sosegada sobre lo que puede ser útil para su empresa, se ha habrá dado de bruces con el llamado Compliance Penal. Se habrá hecho preguntas sobre lo que es, para qué sirve, su necesidad, su puesta en marcha. El dilema suele llegar siempre a la misma conclusión; “eso no es lo que ahora ocupa”. Sin embargo, es algo que no conviene pasar por alto. Si el día de mañana fuera necesario  recurrir a estos Sistemas, no cabrían soluciones mágicas e instantáneas para salvar la papeleta, por lo que resulta recomendable tenerlos presentes. Empecemos por el final, por sus beneficios que son obvios; su implantación supone  apostar por aspectos como la continuidad de la empresa(una multa de las contempladas en el Código Penal nos puede borrar del mapa), la optimización de la organización interna, la defensa de su patrimonio (por el mismo motivo en el caso de multa) o la reputación; su tenencia abre vías para la contratación privada con empresas multinacionales, las cuales ya los están solicitando a proveedores y colaboradores como condición para contratar; o para la contratación pública, si tenemos en cuenta que una condena penal a una empresa activa automáticamente la prohibición de contratar con la administración,  dejándola fuera de juego para tal fin. Desde una  óptica estrictamente penal, se logran los beneficios de la denominada justicia premial (eximentes o atenuantes), abriéndose líneas de defensa muy favorables para el caso de cometerse un hecho delictivo en el ejercicio de la actividad. Las condenas, además de multas, pueden acarrear penas como la suspensión temporal de actividad o la inhabilitación para...

El Real decreto-ley 8/2019, de 8 de marzo y el registro de la jornada de trabajo

No es éste, para nada un tema nuevo. Ya la Audiencia Nacional, en sentencia de 6 de mayo de 2016, falló en relación a la obligación de las empresas de registrar, día a día, la jornada de los trabajadores. No obstante, dicha sentencia fue revocada por el Tribunal Supremo, por otra de fecha 23 de marzo de 2017, en la que, si bien se declaraba que no había obligación de llevar un registro de jornada, sólo un registro de horas extras, se apuntaba por el Alto Tribunal la conveniencia de una reforma legislativa clarificadora. Textualmente, se decía: “El establecimiento de un modelo de control horario es un proceso complejo que debe ser negociado con los sindicatos y contemplar todas las variantes de cumplimiento horario existentes: trabajo fuera del centro; distribución irregular de jornada, …, no se trata simplemente de registrar la entrada y la salida”. También hacía mención a que, la creación de un registro de este tipo, requería una regulación más profunda por el tema de la protección de datos (especialmente por la normativa europea). Pues bien, a pesar de la advertencia del Tribunal Supremo sobre la complejidad de este asunto, uno de los 32 decretos leyes (de esta legislatura “de la primera moción de censura exitosa” y con las elecciones generales en puertas) acomete de forma superficial el tema de la jornada y sus límites, calificando la materia de “extraordinaria y urgente necesidad”, para poder utilizar dicha vía y obligar desde el próximo 12 de mayo a las empresas a tener un registro de jornada, considerando falta grave en materia de relaciones laborales, desde ese momento, su...

PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES Y SEGURIDAD DE LA INFORMACIÓN.

  Una oportunidad para las empresas para afrontar su digitalización con seguridad.   Como inicio de este artículo, me gustaría darle importancia a la idea sobre la cual gira el mismo al completo: La información y los datos que maneja una empresa, es uno de sus mayores activos y este debe ser protegido de la mejor manera posible teniendo en cuenta las tecnologías utilizadas para su tratamiento. A estas alturas, ya casi todas las organizaciones son conocedoras de la nueva normativa que afecta a la protección de los datos personales. Existe infinidad de información acerca del Reglamento General de Protección de Datos, además de la recientemente aprobada Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales. Ahora bien, hay un cierto desconocimiento en cuanto al modo en el que las empresas deben adecuarse a dicha normativa. Gran parte del problema reside en una falta generalizada de cultura de cumplimiento normativo, sobre todo cuando se trata de asuntos que se consideran tangenciales a la actividad de las organizaciones y que, en muchos casos, lo vemos más como un imperativo legal que como una oportunidad para la empresa. Además, la anterior Ley Orgánica de Protección de Datos, de 1999, no tenía en cuenta el desarrollo digital en el que estamos inmersos ahora, donde las organizaciones están obligadas a digitalizarse para seguir siendo competitivas. Con la nueva normativa, pasamos a modelos de gestión muy específicos para cada empresa que, además de ayudar a la organización a cumplir con lo especificado en relación a la protección de los datos personales que ésta trata, nos obliga...